martes, 29 de noviembre de 2022

Suhr y Lavillenie: en Portland 2016 ganaron los mejores

El salto con pértiga dio los primeros campeones del Mundial bajo techo de atletismo que se disputa en Portland...

Lilian Cid Escalona en Exclusivo 19/03/2016
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Con las finales del salto con pértiga arrancó este jueves 17 el Campeonato Mundial bajo techo de Atletismo que organiza la ciudad estadounidense de Portland.

En el Centro de Convenciones de Oregón, hombres y mujeres pugnaron por el reinado de la compleja modalidad atlética y hay que decir que ganaron los mejores.

Entre las damas, la lesión de último minuto de la australiana Alana Boyd dejó en 9 las invitadas a una fiesta que arrancó con la varilla dispuesta sobre los 4.35m. La primera en decir adiós fue la portuguesa Marta Onofre (NM), seguida de la checa Romana Malácová (4.50).

Estaba claro que las medallas iban a cotizarse alto y así fue. Conforme subía la varilla se despejaban las incógnitas. Los 4.70m, marca con la que se coronó nuestra Yarisley Silva en la edición de Sopot en 2014, devino en barrera infranqueable para dos de las buenas saltadoras contendientes: Fabiana Murer y Nikoléta Kyriakopoúlou, plata y bronce respectivamente en el Mundial de Beijing 2015.

Jennifer Suhr, en tanto, llegaba como favorita y lo ratificó con un concurso impecable. Inició a 4.60 y no tuvo problemas en sortear alturas y, de paso, economizar fuerzas: 4.75, 4.85 y 4.90m para titularse. Todo indicaba que la neoyorquina buscaría optimizar sus marcas, pero cierta molestia en las piernas la hizo desistir. Según comentan los organizadores, la titular no quiso arriesgar su condición física con intentos que a la postre eran innecesarios.

Sandi Morris, ganadora en días pasados del campeonato nacional de los Estados Unidos, mostró credenciales para adjudicarse la medalla de plata con salto de 4.85m. El bronce quedó para Grecia por intermedio de Ekateríni Stefanídi (4.80). Muy buena impresión dejó la joven neozelandesa Eliza McCartney (19 años), finalmente quinta, con 4.70m; nuevo récord nacional.

El salto de oro vale para récord de la competición. Atrás quedaron los 4.86m con que reinaba Yelena Isinbayeva desde Budapest en 2004. Además, lo hecho por las medallistas —4.90, 4.85 y 4.80— convierte la competencia en la mejor en la historia de estas lides.

Esta vez la temporada no creo falsas expectativas. El podio fue un reflejo de lo hecho en la presente contienda, las medallistas Suhr, Morris y Stefanidi, son, por su orden, las mejores saltadoras del invierno en 2016.

Renaud Lavillenie, hizo su parte entre los chicos. Se tituló el galo, aparentemente, sin esforzarse. Saltó 5.75m y luego concretó su coronación sobre los 5.90m cuando solo a Sam Kendricks le quedaban opciones de seguir en competencia. Kendricks, nacido en 1992, en definitiva culminó segundo con 5.80m mientras que el polaco Piotr Lisek (5.75) anclaba tercero.

Lavillenie tuvo tiempo para pretender alturas. Buscó 6.02m y de primera instancia se convirtió en recordista para el campeonato al superar los 6.01m que Steven Hooker consiguiera en Doha 2010. Entonces, buscó incrementar su leyenda pero los 6.17m se le resistieron, sin que ello empañe de alguna manera la excelente presentación que protagonizara el francés.

En la otra cara de la moneda anduvo el campeón del mundo Shawnacy Barber. Sin dudas, no era su noche. A duras penas, 7 fallos incluidos, alcanzó los 5.75m para compartir el cuarto puesto con el checo Jan Kudlicka.

El brasileño Thiago Braz da Silva, que llegaba con registro de 5.93m, se atascó desde el mismo comienzo y solo pudo validar discretos 5.55m para posicionarse duodécimo entre los 14 concursantes.


Lilian Cid Escalona

http://deporcuba.com/

Me gusta contar historias.


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