martes, 6 de diciembre de 2022

Arlenis, la del pedal ligero

La estelar pedalista Arlenis Sierra ganó la contrarreloj, una modalidad que no es su fuerte, lo que augura un gran botín para ella en estos Juegos Centroamericanos y del Caribe...

Norland Rosendo González en Exclusivo 21/07/2018
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Arlenis es una de las estrellas del deporte de las bielas y los pedales en estos juegos.

Para Arlenis Sierra nunca hay un imposible. Cuando le piden un extra, lo menos optimista que hace es sonreír tímidamente, bajar un poco la cabeza como si ajustara algo en la bicicleta y se lanza sin muchos miramientos a rodar, ya sea en la pista o en la ruta. Se crece siempre, y gana.

Hubo polémica cuando decidieron a última hora que compitiera en la contrarreloj. Hubo quienes dijeron que no era su fuerte y que podría gastarse sin lograr el mejor resultado, pero ni ella ni los entrenadores se amilanaron por eso, ni por la fiebre que dos días antes trató de debilitarla. Pero Arlenis es de Manzanillo, de Cuba. Grande cuando se sienta en el sillín y se embala.

La contrarreloj es una modalidad que no le gusta. Me contó vía Facebook que cuando le toca hacer un control en Cuba de esa prueba se inventa un pretexto para no hacerlo. Y si en esa obtuvo el oro, qué esperar de las demás. Oro, aunque a ella no le gusten los pronósticos, y prefiera hablar de preseas sin pintarlas. 

El ciclismo es uno de los deportes en los que más rivalidad habrá entre Cuba y Colombia. Cada presea de oro que uno le gane al otro contará para el medallero final. Así el título de Arlenis vale doble, y triple también. Simboliza mucho: la primera medalla áurea de los Juegos, un aviso para los anfitriones: «venimos por nuestro puesto histórico en la cima».

Ninguna cubana había ganado la contrarreloj en los juegos regionales más antiguos del mundo. Arlenis quebró esa «mala racha» con crono de 28:08.97 minutos y dejó detrás a par de locales: Ana Sanabria (a 32.57 segundos) y Serika Guluma (57:31 segundos), plata y bronce por ese orden.

Debe ganar también la ruta, su especialidad favorita, por cuyos resultados fichó por el club profesional Astana Women Team en 2017 y le renovaron el contrato durante esta temporada.

Arlenis es una de las estrellas del deporte de las bielas y los pedales en estos juegos. Ocupó el puesto 28 en la ruta de los pasados Juegos Olímpicos solita; si correr sin equipo ya es difícil, terminar entre los primeros 30 en una prueba de tanta envergadura es un mérito mayor.

En la ruta es la mejor de Latinoamérica. Ocupa el puesto 23 en el ranking mundial y en el pasado campeonato panamericano ocupó el primer lugar en un podio copado por cubanas, su escolta Iraida García, otra potencial aspirante a medallas en esta justa, se lesionó cuando ya entrenaba en la sede (sensible baja). Marlies Mejías, otro fenómeno sobre ruedas, se colgó el bronce y es de las llamadas a lucir su pecho con varias preseas ahora.

Entre Arlenis y Marlies pueden llevarse un botín grande. Talento, belleza e hidalguía es un tridente que las hace excepcionales.

Hace cuatro años Marlies ganó tres cetros en Veracruz, una menos que Lisandra Guerra, la velocista que después de una feliz maternidad regresa ahora a la pista. La matancera no debe tener una competencia como la pasada, pero sí puede aportar bastante a la delegación cubana.

De los demás inscritos por Cuba se pueden esperar también varias preseas, ya Pedro Portuondo se agenció el bronce en la contrarreloj individual, en lo que constituye la tercera medalla de un cubano en la historia de esas pruebas en Juegos Centroamericanos y del Caribe.

Portuondo terminó con tiempo de 39:49.79 minutos, 45 segundos por detrás del anfitrión Rodrigo Pinzón (oro), y diez más que Walter Vargas, también de Colombia, ocupante del segundo puesto.

Quedan jornadas intensas en la ruta y en el velódromo. Quedan medallas de oro que colgar en el pecho gigante de Cuba. Arlenis, Marlies…


Norland Rosendo González


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