viernes, 12 de abril de 2024

¿La "Ucrania" del mar de China ?

Washington, a pesar de su maltrecho error de cálculo frente a Rusia, parece insistir en generalizar la “fórmula ucraniana” frente a sus pretendidos adversarios...

Néstor Pedro Nuñez Dorta en Exclusivo 01/08/2022
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Taiwán en Armas
Es evidente que en Washington se baraja la irresponsable idea de “ucranizar” a Taiwán (Foto: La República EC).

Va quedando claro, sin dudas para cada vez más gente, que no hay diferencia alguna entre los criterios y prácticas hegemonistas y una bomba con la espoleta activada.  La peligrosidad es la misma y las consecuencias de sus respectivos estallidos no tienen límites imaginables.

Al mismo tiempo, es ya un hecho evidente que los poderes fácticos norteamericanos han perdido toda visión valedera de la realidad, y desde sus almenas totalitarias, dogmáticas y voluntaristas parecen estimar, con especial empeño, que en esta hora global pueden sacar dividendos geoestratégicos  definitorios de la práctica de encender pastos de otros a cuenta de la “protección” que les otorga la lejanía geográfica y el uso de intermediarios ajenos y sacrificables para imponer sus decisiones trenzadas en  gabinetes mullidos y climatizados (según la época del año y la cuantía de los suministros energéticos).

Y como muestra muy fresca de lo dicho hasta ahora, ahí está el caso del rejuego imperial a través del senil  Joe Biden en su reciente, prolongada y nada feliz entrevista con el presidente chino, Xi Jinping, en la cual insistió de dientes para afuera en el “respeto oficial estadounidense a la política de Beijing de reunificación territorial”, mientras la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, presume de un posible provocador viaje a Taiwán para “apoyar a las autoridades locales secesionistas”; el Departamento de Estado confirma que no dejará sola a la Isla separatista frente a “las apetencias” de China; y legisladores belicistas apuran una ley para remitir asistencia bélica al pretendido “gobierno taiwanés” en los  mismos términos de “préstamo y arriendo” usados para armar a Kiev antes y durante el actual conflicto militar con Rusia.

Todo una “hoja de ruta” muy cercana a la seguida en el Este de Europa con el golpe de estado de 2014 en Ucrania, la marcha de la OTAN sobre Rusia, la nazificación y derechización ucranianas, y el estallido de la guerra con un Moscú puesto contra la pared en materia de seguridad nacional concreta, tangible y claramente verificable.

Y sin dudas el mismo croquis empieza a aplicarse con China, contra la cual, a falta de una OTAN, el propio Biden se ha ocupado de intentar establecer alianzas bélicas anti Bejing con Gran Bretaña y Australia, o con otros países del Lejano Oriente compromisarios históricos de Washington, a los cuales asignaría el mismo deleznable papel que hoy desempeña una frustrada y frustrante  Europa del Oeste en el caso ucraniano.

¿Y Beijing? Hay que advertir que Xi Jinping fue en extremo parco en dones diplomáticos, como para que su interlocutor pusiera oídos y extrema atención a su aviso de que China no cederá en sus empeños por reunificar el país, lo que indefectiblemente incluye la vuelta de Taiwán bajo jurisdicción del gigante oriental, de manera que “quien juegue con fuego… se quemará”

Una advertencia calzada con  la repetida impetración de que Washington debe respetar la integridad nacional china, de la que Taiwán forma parte, y abstenerse de enviar armas, alentar el separatismo con promesas de apoyo militar a los sediciosos, cesar las provocaciones  bélicas en el Mar de China, y poner fin a los viajes de políticos del gobierno y el Congreso gringos a aquel territorio.

En pocas palabras, dejar de construir y reponer en el Lejano Oriente el escenario extremo que obligó meses atrás a Rusia a utilizar la fuerza para hacer valer sus más elementales derechos a su defensa y a la garantía de su seguridad e integridad.


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Néstor Pedro Nuñez Dorta

Periodista

Se han publicado 1 comentarios


Ruperto Iglesias
 11/9/22 9:30

Bueno y por fin como va la guerra. Rusia ha avanzado algo más?

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