domingo, 14 de julio de 2024

Intenso el 2024 en Venezuela

En un año de elecciones presidenciales, el riquísimo país suramericano tiene pendiente serios problemas...

Clara Lídice Valenzuela García en Exclusivo 14/01/2024
1 comentarios
El presidente Nicolás Maduro
El presidente Nicolás Maduro informó en reciente entrevista que aún no decidió si presentará candidatura para las presidenciales de este año.

Venezuela es una nación donde se unen la voluntad de resistir de un pueblo que recobró su dignidad en 1998 y la continua planificación de sus enemigos políticos de quebrar la Revolución Bolivariana. Este año es de definiciones en varios campos, y en especial sobre quién ganará los comicios presidenciales del segundo semestre y cuál será la reacción de las fuerzas conservadoras ante los resultados en las urnas.
 

El presidente Nicolás Maduro, quien sustituyó en muy especiales circunstancias al fallecido líder revolucionario Hugo Chavez –por su expresa voluntad en un primer momento, y luego con posterioridad en las urnas- ha dirigido este país en un continuo sorteo de obstáculos dirigidos a derrocarlo y sustituirlo por un colaborador de Estados Unidos (EE.UU.), cuya estrategia es apoderarse del petróleo local.
 

Venezuela vive del petróleo. Es el mayor exportador de crudo a nivel mundial y en un escenario optimista podría producir este año 940 000 barriles diarios (MBD), unos 155 MBD más que en el 2023, lo que representaría un aumento anual de 19,7%. Las medidas unilaterales de la Casa Blanca le hizo perder a Venezuela el 99 % de sus ingresos. Pasó de 54 000 millones de dólares un año  a 700 millones de dólares el año siguiente. El propósito de la Casa Blanca era  hacer colapsar la sociedad y proceder a un cambio violento de gobierno.

Mientras el 2023 la economía fue cercenada por las sanciones impuestas por Estados Unidos por razones ideológicas y geopolíticas, este año, luego de que por su conveniencia el país norteño suavizara las extraordinarias medidas, hay al menos un alivio temporal para mover la palanca de crecimiento.
 

Con ingresos petroleros netos –con la licencia por seis meses- de 15,3 mil millones de dólares, en 2024 el gasto aumentaría en 45%, lo que daría espacio para ajustar el salario mínimo y las pensiones, e inyectar recursos a otros sectores, aunque se mantendrá la presión tributaria.
 

La actual administración estadounidense –como ha venido pasando desde que Chávez asumió el gobierno en 1999 con una política inclusiva y en defensa de los derechos republicanos- cifra sus esperanzas de cambio en los próximos comicios. Hace pocos días que Maduro afirmó en una entrevista de prensa que todavía no decidió si se presentará en la candidatura del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
 

Analistas de diferentes medios coinciden en que si él decide no presentarse para un tercer mandato –o que no fuera reelecto, como prevén medios hegemónicos- será muy difícil mantener el rol que juega Venezuela en la integración regional y su equilibrio político, ahora sacudido por la presencia de otros dos  presidentes que responden al capitalismo global.
 

En la actualidad hay una campaña mediática contra Venezuela y su jefe de gobierno, en la que se muestran supuestas encuestas realizadas por grupos de poder que niegan cualquier posibilidad de victoria al líder revolucionario y dan como ganadora a la opositora María Corina Machado, quien obtuvo la mayor puntuación en las no autorizadas primarias de la Plataforma Unitaria, una alianza que reúne a partidos de inclinación ultraderechista y algunos menos agresivos.
 

Sin embargo, la postulación de Machado no es viable, según las leyes del país suramericano.  Esta ex diputada que formó parte de los grupos contrarrevolucionarios que incluso pidieron la intervención de EE.UU. en Venezuela, fue inhabilitada por la justicia para ocupar cargos públicos durante 15 años. Activa en el medio político opositor, no ceja en su interés por participar en los comicios y asegura que derrocará al mandatario socialista.
 

Además, hay otros ocho políticos de diferente afiliación que también han  mostrado interés en candidatearse para la lid, pero que muestran fisuras internas en sus organizaciones partidistas.

Sin embargo, otros asuntos pendientes, y considerados muy delicados, sacuden también a Venezuela y a la región latinoamericana en su conjunto.
 

Vale destacar el diferendo todavía vigente con la vecina Guyana por la región del Esequibo, que las dos naciones reclaman como propia, situación aprovechada por el régimen estadounidense para atizar la posibilidad de una confrontación armada de dimensiones alarmantes.
 

El pasado jueves, el gobierno de Caracas llamó a sus pares de Guyana y EE.UU. a poner fin a sus amenazas militares, y destacó que la unidad constituye un factor clave para preservar la paz regional.
 

El canciller venezolano Iván Gil precisó en su cuenta en la red social X, que ¨las amenazas a la estabilidad de nuestra región, empujadas por Guyana y su asociación militar con EE.UU. deben ser despejadas de manera contundente¨. 
 

Las declaraciones de Gil ocurren poco después del pronunciamiento de su homólogo cubano, Bruno Rodríguez, quien denunció el aumento de la presencia de las fuerzas estadounidenses en la zona, encabezadas por el Comando Sur.
 

Rodríguez precisó que a días de la décima proclamación de Latinoamérica y el Caribe como zona de paz, declaraciones en Georgetown del Subsecretario Asistente de Defensa de EE.UU. anuncian, precisó, ¨la intensificación e incremento de la capacidad militar estadounidense, no contribuyen a la paz (…) en la región¨

Luego de importantes victorias en el área internacional, Venezuela vivirá este 2024 otro período que reflejará su denominada diplomacia de paz.
 

En 2023,  Maduro realizó importantes giras internacionales y obtuvo triunfos en ese campo, aun cuando quedan otras importantes para los próximos meses.
 

Entre otros asuntos relevantes se menciona la continuidad de las reuniones con la oposición extraparlamentaria luego de los Acuerdos de Barbados en octubre pasado para brindar mayor transparencia y calidad a los comicios de este año y el 2025 (municipales y regionales).
 

También las pendientes sobre el Esequibo, luego del referendo consultivo sobre ese tema del 3 de diciembre último considerado una victoria en materia de movilización interna.11 enero 2024

 

La política exterior venezolana, dinamizada en 2023, debe continuar con ese mismo ritmo a pesar del asedio de la mayor potencia económica y militar del mundo.
 

En el actual período anual, el país que ya logró el nivel de abastecimiento interno más alto de los últimos 25 años, -97 % de abastecimiento con producción propia, debe alcanzar, según la Comisión Económica para América Latina y El Caribe, un crecimiento anual de 4,5 %, algo impensable para una nación con sus activos confiscados en el exterior, una guerra sucia de EE.UU. y continuas campañas mentirosas pagadas por los grandes capitales.
 

A pesar de las adversidades, los venezolanos esperan un año de prosperidad basado en planos nacionales concretos, en el acercamiento a  los principales actores económicos mundiales, y, muy en especial, en su interés de la búsqueda de soluciones que permitan elevar el nivel de vida del pueblo sin renunciar a su soberanía y dignidad nacional.


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Clara Lídice Valenzuela García

Periodista

Se han publicado 1 comentarios


Carlos
 14/1/24 17:37

Venezuela no es el mayor exportador de petróleo, si tiene las mayores reservas de este producto

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