domingo, 16 de junio de 2024

G-77: un necesario reverdecimiento (+Fotos)

La Cumbre del G-77 más China no solo ha sido fuente de acuerdos concretos que deben reimpulsar el papel global de la entidad, sino –y vale recalcarlo- un estímulo para la adopción de una nueva forma de valorar y estructurar nuestras aspiraciones comunes...

Néstor Pedro Nuñez Dorta en Exclusivo 16/06/2014
2 comentarios
Raúl Castro en Cumbre G77
La Cumbre del G77 reafirma la necesidad de unidad entre los pueblos.

Surgido en la primera mitad de la década de los sesenta del pasado siglo, el llamado Grupo de los 77, que hoy agrupa a 133 naciones en vías de desarrollo junto a China, acaba de realizar una cumbre sumamente especial en la ciudad boliviana de Santa Cruz.

Vale otorgar al presidente Evo Morales y a las restantes autoridades de su gobierno el mérito de aprovechar el cincuenta aniversario de esa entidad intergubernamental para afianzar en su agenda las más acuciantes problemáticas que  enfrentan los pueblos del orbe de cara al hegemonismo, la exclusión y la irracionalidad que intentan entronizar las fuerzas reaccionarias como pretendido “modelo global”.

De manera que en los debates abiertos de los dirigentes tercermundistas reunidos en Santa Cruz estuvieron a la orden tópicos tan actuales y trascendentes para el presente y el futuro de la humanidad como la agenda de desarrollo post milenio, la erradicación de la pobreza, el desempleo y la ignorancia, la seguridad alimentaria, la cooperación sur-sur, el cambio climático,  y la reforma del comercio y de las instituciones financieras internacionales.

Además, se abundó en la necesidad de la democratización de la Organización de Naciones Unidas y en lo controvertido de que a un exclusivista Consejo de Seguridad se le otorgue, como hasta hoy, el privilegio de decidir la suerte del resto del mundo.

Los documentos finales también hicieron  hincapié en poner fin a sonadas injusticias como los restos de coloniaje vigentes todavía en el planeta, el uso de la violencia, la imposición, la hostilidad y el chantaje en las relaciones mundiales, y la persistencia del riesgo de destrucción global como consecuencia de la existencia de abultados arsenales atómicos en manos de intereses agresivos y retrógrados.

Y si bien la Cumbre del G-77 tuvo como gran escenario a América Latina y el Caribe, no es ocioso por ello referir el intenso papel protagónico de los líderes de los gobiernos progresistas de nuestra zona en esta cita internacional.

Como llamados imposibles de ignorar a partir de estos nuevos tiempos regionales y su irradiación hacia el resto del orbe, quedaron en los debates las propuestas concretas de Evo Morales de crear una entidad destinada a poner fin a las situaciones coloniales que aún persisten en el mundo, o la advertencia clara y diáfana de la presidenta argentina, Cristina Fernández, de dejar atrás las proclamas y actuar de una vez a favor de la humanidad para que en el futuro no tengamos que discutir, ya no como vivir mejor, sino de que manera poder seguir existiendo como género humano.

A ello se suman los llamados de unidad y cooperación efectivas de las delegaciones de Venezuela, Cuba y Ecuador, y el ejercicio de la sapiencia campechana pero incisiva del presidente uruguayo, José “Pepe” Mujica, quien alertó sobre las históricas trampas con las cuales el capitalismo ha logrado imbuir muchas mentes tercermundistas, de manera que el éxito y el pretendido avance se mida solo a partir de los valores materiales y su derroche, bases de la acumulación imperial, y no del ejercicio de nuevos valores que nos permitan percibir en toda su dimensión al ser humano y a sus ciertas, lógicas e indispensables urgencias, aspiraciones y necesidades.

Una tarea, precisó el dignatario oriental, que implica un cambio de concepción y de evaluación del entorno mundial e interno, y que siempre será más compleja que aquello que puede ser censurado mediante un simple plumazo legislativo, porque “una nueva humanidad es posible a partir de otros valores”, sentenció finalmente el veterano guerrillero.

De manera que la Cumbre del G-77 más China, que a instancias de Evo Morales invitó incluso a Rusia a una posible integración en ese bloque de consulta, coordinación y cooperación, no solo ha sido fuente de acuerdos concretos que deben reimpulsar el papel global de la entidad, sino –y vale recalcarlo- un estímulo para la adopción de una nueva forma de valorar y estructurar nuestras aspiraciones comunes, lejos de los amañados esquemas que solo pretenden servir más de lo mismo en las vapuleadas mesas de los forzosamente empobrecidos. 

Raúl y Evo en la Cumbre del Grupo de los 77, más China. (Foto: Prensa Presidencial Miraflores)

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, en la Cumbre del Grupo de los 77 (Foto: Prensa Presidencial Miraflores)

Foto de familia de la Cumbre G77 (Foto: Prensa Presidencial Miraflores)


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Néstor Pedro Nuñez Dorta

Periodista

Se han publicado 2 comentarios


cubanita soy
 16/6/14 11:09

muy contentos y animados se ven los presidentes, qué bien

Mundo
 16/6/14 11:08

Esta cumbre y las intervenciones estám bastante interesantes, veo cambio y esperanza en el aire...

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