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jueves, 5 de febrero de 2026

Salsa cubana: Historia de un ritmo que ha conquistado al mundo

La salsa cubana es más que un género musical: es historia, identidad y resistencia...

Sheila Moten en Exclusivo 05/02/2026
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Festival de la Salsa 9
Festival de la Salsa 9 (Abel Rojas Barallobre / Cubahora)

La historia de la salsa se remonta mucho antes de que las pistas de baile vibraran con su energía contagiosa. Sus orígenes están profundamente arraigados en Cuba, donde las influencias africanas, españolas e indígenas se entrelazaron para dar vida a una tradición musical única. Durante el siglo XIX, los africanos esclavizados trajeron sus tambores sagrados, que se fusionaron con las guitarras españolas y los ritmos indígenas. El resultado fue el son cubano, un género que no solo era música, sino también resistencia y celebración de la identidad.

 

El son, con su espíritu de improvisación y ritmos sincopados, sentó las bases de lo que más tarde se conocería como salsa. A este legado se sumaron otros géneros como el danzón, el cha cha chá y la rumba afrocubana, que enriquecieron la sonoridad y la dinámica del baile en pareja.

 

 

Ya en los inicios del siglo XX, expresiones populares como “más salsa que pescao” o “échale salsita” evidenciaban la presencia del término en la cultura cubana. Según recuenta Rafael Lam en uno de sus trabajos para la revista cultural La Jiribilla,en 1929 Ignacio Piñeiro usaba el término salsa con frecuencia y en 1932 grabó “Échale salsita”. Incluso el legendario Benny Moré solía cerrar sus presentaciones con la frase: “Se acabó la salsa”.

 

La década de 1960 marcó un punto de inflexión. Tras la ruptura de relaciones entre Estados Unidos y Cuba, la industria musical cubana se vio afectada. En Nueva York, sin embargo, la nostalgia por los ritmos cubanos llevó a que se interpretaran sones y guarachas con formatos locales como charangas y conjuntos. En 1964 nació la compañía Fania All Stars, que popularizó el término “salsa” para referirse a esta música de raíz cubana. Aunque muchos la asociaron con Nueva York, la salsa tiene su origen indiscutible en Cuba.

 

A finales de los años 80, la palabra “salsa” comenzó a ser utilizada con mayor frecuencia en el archipiélago. En 1986, Isaac Delgado y un grupo de intelectuales propusieron un programa televisivo dedicado al género. Poco después, la “Gira por los Barrios” de NG La Banda anticipó el gran boom de la salsa cubana.

 

En 1988, La Habana fue escenario del histórico evento Súper Salsa Opina, celebrado en la Ciudad Deportiva. Allí participaron agrupaciones emblemáticas como NG La Banda, Los Van Van, Revé, Aragón, Dan Den y figuras como Juana Bacallao y Pello el Afrokán. Este festival marcó el inicio de una verdadera revolución musical.

 

 

En enero de 1989 salió al aire el programa televisivo Mi Salsa, transmitido desde el Estudio 19 del Edificio Focsa. Aunque inicialmente se concibió como un proyecto experimental de 12 emisiones, se convirtió en un espacio fundamental para la difusión del género, con la participación de grandes figuras como Juan Formell, Pedrito Calvo, Cándido Fabré e Isaac Delgado.

 

La radio también jugó un papel clave con programas como Club Caribe, mientras que la primera Feria Cubadisco consolidó el fenómeno con la presencia del Nobel Gabriel García Márquez. En 1997, Cuba impuso un récord Guinness con el son más largo del mundo: cien agrupaciones, miles de músicos y cien horas de música ininterrumpida. Poco después, se conformó el Dream Team de la salsa cubana.

 

En 1998, Juan Formell bautizó la evolución de la salsa cubana con un nuevo nombre: la timba, un estilo más agresivo y contemporáneo que reflejaba la efervescencia cultural de la época.

 

El auge de la salsa cubana también revitalizó espacios emblemáticos como La Tropical y El Palacio de la Salsa, que se convirtieron en templos del baile. Estos modelos se replicaron en ciudades europeas, llevando la energía del casino —el estilo de baile cubano caracterizado por cambios de pareja y movimientos de manos— a escenarios internacionales.

 

Hoy, la salsa se mantiene viva gracias al esfuerzo de los entusiastas del género y también a eventos como congresos mundiales, tutoriales en línea y shows virtuales que acercan el género a las nuevas generaciones. Como dijo el productor Ralp Mercado: “La salsa se escuchará hasta en la Luna”.

 

En Cuba, el género sigue celebrándose con fuerza. Un ejemplo de esto es el Festival de la Salsa que celebrará en febrero de 2026 su décima edición, dedicada a los 70 años de la Orquesta Revé. La jornada inaugural tendrá lugar en el Hotel Memories Miramar Habana con presentaciones de Isaac Delgado, Los Muñequitos de Matanzas y Eduardo Sandoval. A partir del 27 de febrero, el Club 500 será la sede principal de los conciertos, talleres y clases magistrales que reunirán a miles de amantes de la música bailable.

 

La salsa cubana es más que un género musical: es historia, identidad y resistencia. Nacida de la fusión cultural en el archipiélago, conquistó Nueva York, se transformó en timba y hoy se proyecta al mundo entero. Su vitalidad demuestra que, lejos de apagarse, sigue siendo un latido universal que conecta culturas y generaciones.

 


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Sheila Moten


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