sábado, 3 de diciembre de 2022

Esplendor del ballet por el aniversario 55 de la Revolución

Con un magnetismo especial, la versión de Cascanueces centralizó la gala dedicada al aniversario 55 del triunfo de la Revolución, interpretada por el Ballet Nacional de Cuba, con la coreografía, dirección general y artística de la prima ballerina assoluta Alicia Alonso...

Ada María Oramas Ezquerro en Exclusivo 04/01/2014
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Ballet Cascanueces
Ballet Cascanueces, coreografía de la prima ballerina absoluta Alicia Alonso.

ARTE CON MAYÚSCULA POR EL TRIUNFO

Un inicio muy feliz, por las entusiastas reacciones del público en las escenas cumbres de la puesta de Cascanueces, constituyó uno de los grandes triunfos de la gala, dedicada al aniversario 55 del triunfo de la Revolución por el Ballet Nacional de Cuba.

La coreografía, concebida por la prima ballerina absoluta Alicia Alonso, posee un magnetismo especial por la diversidad de estilos, lenguajes y géneros dancísticos plasmados por la Alonso en esta puesta, una de las favoritas de la compañía en los escenarios nacionales e internacionales donde se ha presentado.

APUNTES HISTÓRICOS SOBRE CASCANUECES

El estreno de este ballet se produjo el 18 de diciembre de 1892, en el Teatro Mariinski, con diseños de M.I. Botcharov, K.M. Ivánov e I. Vsevolovski, y bajo la dirección orquestal de Riccardo Drigo. Los personajes principales fueron interpretados por Antonietta Dell’Era, Pavel Gerdt, Olga Preobrajenska y Nikolai Legat.

La actual versión subió a escena durante el 16 Festival Internacional de Ballet de La Habana, el 5 de noviembre de 1998. En este montaje, Alicia partió de los elementos coreográficos que se conservan de la original y, sobre todo, del peculiar estilo de este título por el coreógrafo y bailarín ruso Lev Ivánov.

Aclamada por el público y elogiada por la crítica, Alicia interpretó al Hada Garapiñada en el pas de deux de Las Bodas de Aurora, de Cascanueces, con el American Ballet Theater y los Ballets Rusos de Montecarlo, donde fue presentado originalmente por los grandes maestros de la antigua escuela rusa, como Nikolai Sergueiev y Alexandra Fedórova.

UNA PUESTA ESPLENDENTE

Sumatoria de talentos en cada uno de los elementos integrales de la escenificación, cuya base musical le inspira un imaginario de alto vuelo poético, el argumento está inspirado en el original de Marius Petipa, basado en la versión libre de Alejandro Dumas sobre el cuento ELCascanueces y el rey de los ratones, de Hoffmann.

La puesta fue realizada a partir de una coproducción de los teatros La Fenice, de Venecia; el Carlo Felice, de Génova y el Ballet Nacional de Cuba.

Una conjunción de creatividad, en función de la belleza, con los códigos representativos de la era romántica del ballet y la fantasía emanada del cuento de Hoffmann, caracterizaron la creación de la puesta esplendente que fascina al auditorio.

SUCESIÓN DE LIRISMO VISUAL

Dos horas que transcurren en segundos, por la agilidad de la puesta y los contrastes engarzados en una armonía conceptual que se apropió de la atención y la voluntad del público, fue la característica de la gala dedicada al aniversario 55 del triunfo de la Revolución.

El sueño de Clara, jovencita que recrea un universo de fantasía, adquiere vida en la escena, en la batalla entablada por el rey de los ratones, con interpretaciones, en trabajo actoral y dancístico, por parte de Gretel Morejón, quien interiorizó con sumo acierto el rol de Clara; en tanto, Camilo Ramos encarnó con organicidad, al Cascanueces;mientras, Leonardo Pérez abordó la multiplicidad de facetas que requiere Drosselmeyer,tío de Clara, para exhibir artes circenses y de magia, en una labor encomiable.

Estheysis Menéndez y Alfredo Ibáñez asumieron los protagónicos de la escena consagrada al Reino de las Nieves, expresión del típico ballet blanco de la era romántica, cuyos códigos asumieron ambos con acierto, sin llegar a especial lucimiento.

El segundo acto, conformado por danzas de carácter, abarcó momentos de relieve en la danza china; en la árabe, resaltó la caracterización de Dayesi Torriente, en la serpiente; y en la estilización de la rusa, las brillantes intervenciones de Maikel Hernández, Alejandro Silva y Raúl Morera.

La gala culminó con el pas de deux del Hada Garapiñada y Su Caballero, asumidos por Anette Delgado y Dani Hernández, quienes asumieron el adagio, las variaciones y la coda con técnica depurada, acertada personificación y dominio del estilo.

Ambos realizaron una recreación esmerada del pas de deux, mundialmente conocido como Las Bodas de Aurora, cuyos requerimientos requieren una sutileza semiótica que ambos delinearon y recrearon en escena, tanto en solitario como en las armonías de su diálogo en pareja, bajo cerradas ovaciones del auditorio.

 


Ada María Oramas Ezquerro

De larga trayectoria en el periodismo cultural. Premio de Oro, del Gran Teatro de La Habana y Miembro de la sección de la Asociación de Artistas Escénicas de la UNEAC


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