miércoles, 17 de abril de 2024

Fetiches o algo parecido

Los mejor de los fetiches están ahí para sacarnos de ese aburrimiento denso que nos contamina como una nube de smog.

Lisandra Puentes Valladares
en Exclusivo 23/06/2016
18 comentarios

Hace unos años una amiga me contó que una tercera persona vivía una especie de amor platónico con el chofer de una guagua que pasaba por su casa. A ella, que no le interesaba para nada llevarse al hombre a la cama ni hacer una familia con él, la deleitaba la idea de verlo pasar cada día y mirarlo de reojo.

Tiempo después la amiga número uno vivió un idilio parecido, también con un guagüero. Y yo pensé: ¿qué tendrán los guagüeros que tienen locas a mis amigas? Y empecé a prestar atención, de pronto me tropezaba con uno así. No me gustó ninguno y concluí que esas niñas tenían algunos tornillos sueltos. Pero la reflexión me duró poco porque descubrí que yo también era la admiradora secreta y distante de un ser completamente ajeno a mí: el cerrajero del barrio.

Como no soy sexóloga ni tengo a mano mi valioso Power Point con estas definiciones, ni me fío de la Wikipedia, ni tengo conexión en casa, no me atreveré a enunciar una categoría que describa este fenómeno. Porque seguramente será una metedura de pata. No obstante, le voy a decir aquí, en confianza, como le solíamos llamar mis amigas y yo, en mi caso: “el cerrajero fetiche”.

Ya saben, cada vez que esta palabra sea usada en este texto, se refiere más o menos a la persona que nos atrae de una manera inexplicable, de quien no conocemos casi nada ni nos interesa tener demasiado roce, pero que puede aparecer en su sueño erótico o protagonizar una fantasía sexual. Y lo digo con todo conocimiento de causa.  

La rutina del día a día puede ser aplastante, incluso cuando una se va de bares a menudo o tiene una vida cultural activa. Al final el mismo paisaje y las mismas actividades nos hacen robotitos programados para cierto número de diligencias cotidianas. Pero un fetiche puede cambiar este panorama gris. Seguramente muchos de ustedes me entienden bien.

Los mejor de los fetiches es que están ahí para eso, para sacarnos de ese aburrimiento denso que nos contamina como una nube de smog. Al menos a mí me sientan bien. No es lo mismo llegar molestas cada mañana a la parada por el calor asfixiante, que pensando que quizás la cerrajería esté abierta o que pasará la guagua que maneja nuestro chofer favorito.

Si nos ponemos a pensar nuestra vida ha estado llenas de este tipo de fetiches, desde el rubiecito de los Back Street Boys hasta James Franco. Al menos he evolucionado, tienen que reconocérmelo.

Siempre que el fetiche no se torne una obsesión enfermiza ni nos convierta en acosadoras, todo está bien. Claro que si el fetiche no es una estrella de cine puede cambiar de categoría y convertirse en amante o incluso pareja. Pero cuando esto pasa probablemente otra “víctima” ocupe su sitio. Porque, queridos, acabo de llegar a la conclusión de que los fetiches hacen falta, incluso si uno tiene una relación estable.

Ayer comentábamos el tema en casa porque mi nueva roommate (sí, tengo compañera de piso otra vez) fue a sacar las llaves con mi cerrajero fetiche y regresó encantada con sus servicios. No les voy a decir dónde está porque con los fetiches soy igual que con todo, no los comparto.

Nada, que creo que estos enamoramientos a distancia son muy saludables, siempre que no sea yo el fetiche de alguien. Porque eso, paradójicamente, me da un poquito de miedo.


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Lisandra Puentes Valladares

Periodista, soltera y pinareña

Se han publicado 18 comentarios


cute_asian28
 9/9/16 15:02

A términos de sexualidad los fetiches le van a dar una cierta chispa a nuestras vida sexuales, siempre y cuando estos no se conviertan en una obsesión como pasa en muchos casos, de lo contrario sería de mucho agrado y placer, es bueno dar a conocer la definición de FETICHE para aquellos que aún no les quede claro:

Fetichismo sexual. Se considera una práctica inofensiva, salvo en el caso de que provoque malestar clínicamente significativo o problemas a la persona que lo padece o a terceros, pudiendo en este caso llegar a considerarse un trastorno patológico propiamente dicho.
Fetichismo (del latín, facticius, «artificial», y portugués feitiço, «magia», «manía»; del francés fétiche) es una que consiste en la excitación erótica o la facilitación y el logro del orgasmo a través de un talismán u objeto fetiche, sustancia o parte del cuerpo en particular.

Ya aclarado este tema es válido pensar que todos hemos tenido cierto fetichismo a lo largo de nuestra vida ya sea con una parte especifica del cuerpo de alguien o con algún tipo de objeto en casos más raros.

Para los hombres objetos de fetiche pueden ser, ajustadores, interiores femeninos (bragas, hilo dentales, tangas, calenticos), o medias de vestir de las que usas las mujeres para los uniformes, calzados (puyas, zapatos altos), en otros casos simplemente cosas más sencillas pero que a la vez resultan excitante para el individuo en particular, en la etapa de la adolescencia cuando se va despertando el interés sexual muchos varones sienten cierto placer o estimulo visual al ver colgado una de estas prendas o inclusa se llega a tomarlas y olerlas, si como lee, olerlas, pues a través de este proceso se llega a mentalizar a la persona, o quien no tomo una revista donde se reflejara ciertos atributos o lencerías y la imaginación se elevara a 1000, o cuando simplemente pasa una mujer de cabello largo, frondoso, con buen olor, en las mujeres también hay sus fetiches y muchos aunque no los crea, a muchas le gusta los hombres uniformados ya que estos representan cierta autoridad todas estas cosas por insignificante que sean llegan a ser estímulos sexuales que no es lo mismo que fetichismo sexual pero hay que saber diferenciar entre el estímulo sexual y el fetichismo ya que pueden ser parecidos pero a la vez no iguales, pues para que se considere fetiche a la hora del acto sexual tiene que estar presente alguno de estos objetos ya que sin ellos no se logra el placer sexual, ejemplo, si a un hombre le gustan los zapatos de tacón al momento del acto sexual la persona con quien se realice el coito o simplemente la observación de la misma debe tener puesto dichos zapatos y así muchos otros casos más.

Muchos  psicólogos importantes asocian al fetichismo como la base, o el núcleo perverso común de las parafilias.

Me gustaría conocer sobre si han sentido algún tipo de fetiche o estimulo sexual, y más adelante les comentare el mío o los mío, ya sean fetiches o estímulos sexuales.

Eduardo
 30/6/16 9:12

Lisandra, aunque no lo creas, y ya te lo hayan dicho antes en un comentario anterior, tu haces rato eres mi fetiche. Pero no te preocupes ni tengas miedo. Soy un hombre normal

Fetichemorado
 27/6/16 11:08

Lis, olvidaste comentar tu "fetiche" por la liebre morada.

jorge el curioso
 25/6/16 8:20

Hola a todos estos lisandrinos.....y en especial a Allyson la fucsia....digo, si es aquella sensualísima que siempre estaba por estos lares...muua......y esto de los fetiches tengo que pensarlos muy bien ..y es que el otro dia me pongo a conversar con chencha la mensajera y cuando le pregunte si fumaba ...me contesto que algun tabaco de vez en cuando.....y el otro día se me aparece  en un sueño mirándome para cierta parte.........será mi fetiche???......ohh...

Kitty
 24/6/16 16:56

y cuando de repente es palpable.......lo añoro cada día

amg76
 24/6/16 15:01

Hola  lisandra no  tenia ni  la menor  idea  que existiera  una  persona  como tu, capaz   de tratar  temas  tan  importante, desde  la primera  vez que    pude leer   tu  comentarios me  quede  enamorado del tema  fue  como  un  fetiche  para  mi …..  Bueno creo  que  los  fetiches  son  muy importante en la  vidas de  algunas  personas ,    ellos  siempre  van a estar    presentes ,   siempre encontramos  un  hombro   donde  no  podemos apoyar ,   están llenos de  detalles . son imprescindible en nuestra  vidas .

Kiira
 24/6/16 13:46

Lisandra, hace rato leo tu blog y me parece interesante asi como el debate que genera. Nunca habia comentado nada pero resulta que tambien vivo por el barrio chino y tengo un "cerrajero fetiche", me parece demasiada casualidad...Deja de miramelo! jajaja. Es raro pero cierto, tal vez tenga que desviar mi atencion hacia un carretillero...

Nuvia
 24/6/16 11:30

Totalmente de acuerdo, mi fetiche ha sido Meryl Streep....y soy hetero....

chairman
 24/6/16 9:48

¡¿Ah, para fijarse en otro sí es bueno tener fetiche y para ser el fetiche de otra persona no?! Hay que predicar con el ejemplo, compañera.

Tenía entendido que un fetiche o el fetichismo sexual era concerniente a la exitación y atracción por un objeto sexual, prenda de vestir o parte del cuerpo como, por ejemplo, mi atracción por las chicas con medias altas, no las panties, sino las blancas de algodón de colegialas subidas hasta debajo de las rodillas, prefenrentemente con short corto, minifalda o hilo dental; y no un enamoramiento platónico.

El caso del cerrajero o del guagüero a mí me pasó con una compañera de trabajo en la universidad donde trabajé y con la que no tenía trato por no relacionarnos laboralmente y estar distantes. La primera vez que la vi fue como un corrientazo, me subió la adrenalina y me dio esa cosquillita súbita en el estómago. La explicación que me doy a mí mismo es que me gustó su cara, pero a ciencia cierta ni sé por qué me pasó eso. Me pereció que la conocía de otro lugar o que la había visto antes aunque ese recuerdo no lo tenía en mi disco duro. De ahí en lo adelante en cada acto o reunión la buscaba secretamente con la vista entre la multitud. No siempre un contacto con esa persona funciona bien, una cosa es cómo la idealizamos y otra es la realidad. En este caso resultó ser un poco "creyente" la muchacha, además de no estar disponible, al menos para mí.

ANGEL
 24/6/16 7:52

LOS FETICHES SIEMPRE HAN EXISTIDO Y SIEMPRE EXISTIRAN. ¿QUE HOMBRE NO HA IDEALIZADO A UNA MUJER? (O A VARIAS). SALUDOS A TODOS.

Alsiel
 23/6/16 23:59

Lo estaba viviendo,ahora  sé como llamarlo

Nor1
 23/6/16 16:52

el expectro de fetiches puede ser amplio y hasta disfrutable, siempre que no se haga una obsesion. y la motivacion con esas pequeñas cosas le pueden dar un encanto a la vida. los hombres que de por si no hay que darnos muchos motivos. este tema viene a complementar el articulo "Sueños Raros". a fin de cuentas son los mismos sueños "Raros" pero despiertos. jejejeje. un saludo.

Ulises
 23/6/16 15:47

Mira concuerdo plenamente con lo dicho por alysson, es que aunque no quieras las miradas nos delatan. eso pasa con alguien que si no se ha percatado es porque tiene problemas visuales

Roy
 23/6/16 15:21

Hola Lis siempre leo tus artículos pero no escribo nunca o casi nunca, pero este tema de los fetiches como tu les llama me hace recordar algunas fetiches en mi vida, unas han pasado a mas que eso, otras no, pero es cierto que hacen falta, yo tengo conocimiento de ser fetiche de 2 muchachas pero no me cuadran. Gracias por tu artículo, espero el próximo.

Luis Pa z
 23/6/16 14:02

Bueno te dire una sola cosa tu eres mi  fitiche no lo sabias , gracias , buen comentario y es verdad

Jaco
 23/6/16 13:51

Lis, estoy totalmente de acuerdo contigo, creo que todos hemos tenido algun fetiche, incluso cuando a veces no lo sabemos, o no queremos saberlo.

Desde el día en que comencé a leer tus artículos tu te has convertido en mi fetiche, espero que no te de un poquito de miedo de mi.

liz
 23/6/16 13:45

Puez si lisandra los fetiches, como tu los llamas son muy necesarios casi diria yo indispensables.Me encantan los fetiches.Que viva lo fetiches.

alysson
 23/6/16 13:07

Pues con esta definicion de fetiche que das, tengo que admitir que en el transcurso de mi existencia he tenido varios fetiches.

En estos momentos hay uno muy especial,imagino que lo sepa ( es que aunque no quieras las miradas nos delatan).

 

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