miércoles, 17 de abril de 2024

Distancia entre chiste y pujo

Si hacer un buen chiste fuera fácil, los humoristas existirían en abundancia...

Félix Arturo Chang León
en Exclusivo 15/12/2023
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Foro 15 de diciembre
Hay opiniones de que un pujo lo hace cualquiera (Alfredo Lorenzo Martirena Hernández / Cubahora)

El pasado 2022 no fue el único donde los apagones han dado motivos para el humor, pues en los 50 últimos años esas interrupciones eléctricas han sido frecuentes que ocurran durante semanas o meses

La primera vez que escuché una broma a costa de los apagones fue en la década de los 70 del siglo pasado en el edificio de 24 plantas de becados universitarios de F y Tercera en La Habana, donde había que usar la escalera en esos casos.

Sabiendo que el corte sucedía siempre en el horario del pico eléctrico, tratábamos de no tener que subir ni bajar en esas dos o tres horas, pues no hacía ninguna gracia estar en el elevador durante la oscuridad.

Aquella broma fue inolvidable por la manera en que nuestro condiscípulo ciego Félix Millán preguntó si se había ido la luz y gentilmente se dirigió a las muchachas brindándose para ayudarlas a andar en total penumbra.

Explicó que sí a él lo ayudaban cuando todos podíamos ver menos él, en esas condiciones podía devolver los tantos favores que le habían hecho, y seguidamente tomó del brazo a dos jóvenes y las guió.

El hecho nos hizo reír a todos por la forma en que Félix habló y actuó, y nos dejó la lección de que hasta las desventajas y adversidades pueden ser provechosas según como se proceda y la actitud con que se enfrente.

Nuestro inolvidable amigo que ejerció el periodismo radial al graduarnos iba muy alegre escaleras arriba con las dos jóvenes diciendo que esas eran las ventajas de ser ciego cuando había un apagón.

No se puede generalizar ni absolutizar al calificar lo que nos presentan como chiste, pues serlo o no depende de cualquier cantidad de factores, incluyendo si uno es amigo o enemigo y si tiene los mismos marcos de referencia del gracioso.

Lo que para unos es un chiste, para otros puede serlo, pero de mal gusto, y tal vez, algunos hasta lo tomen como un pujo, pues la línea divisoria es apenas perceptible.

Por estos días, hace un año, hubo quienes con pretensiones de ser humorista decían tener una noticia buena y otra mala, siendo la primera que el 31 de diciembre se acababan los apagones, y la segunda que al siguiente día comenzarían los del nuevo 2023 porque serían continuidad.

Cabe preguntarse qué efectos causa ese chiste en una persona agobiada por los molestos, prolongados y reiterados apagones del verano pasado, aunque algunos digan que es bueno reírse de las desgracias de uno mismo.

Todo depende de la manera empleada en hacer el chiste, en la dramaturgia aplicada, pero entre tantas cosas, también hay que tener cuenta a quién se quiere hacer reír, pues habría que ver cómo reaccionaría un trabajador eléctrico que está dedicando su vida a mantener en funcionamiento una termoeléctrica.

Por cierto, ya está a punto de terminar este 2023, y no se ha sufrido la continuidad de los apagones del año anterior, lo cual puede que no califique como chiste, pero si como motivo de alegría para esperar con buen ánimo el 2024.


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Félix Arturo Chang León

Periodista cubano de origen chino que nació y vive en Cuba. Santa Clara. Dirigió el periódico Vanguardia durante 16 años.


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