miércoles, 24 de julio de 2024

“La Bayamesa” de Joseph Ros (+Video)

Debo confesar que esperaba mucho más del videoclip de la campaña por el Día de la Cultura Cubana...

José Ángel Téllez Villalón
en Exclusivo 26/10/2018
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Protagonistas del videoclip de La Bayamesa
Canción romántica, hecha para reconquistar a una mujer, que exalta la ternura de una bayamesa (Foto: Ministerio de Cultura).

Lo esperamos con mucha expectativa, desde que lo anunciara el Ministerio de Cultura como parte de la campaña comunicacional por el Día de la Cultura Cubana. Y no era para menos, se trataba de una versión contemporánea del hermoso tema de la autoría de Carlos Manuel de Céspedes, Francisco Castillo Moreno y José Fornaris, en la interpretación de Eduardo Sosa, Annie Garcés y Luis Franco, acompañados de la agrupación Cimafunk, y con el rodaje bajo la dirección del talentoso realizador de videoclips Joseph Ros.

Luego, conocimos más detalles por la propia voz de los participantes. El trovador santiaguero Eduardo Sosa, quien viene interpretando el tema por más de 20 años, señaló que el arreglo parte de la letra y la línea melódica original, a la que le ha incorporado “pequeños giros y melismas, con un aire renovado”. Consciente de que lo sagrado solo puede ser tocado por manos responsables, integró a su interpretación a Annie y a Luis, quienes “tienen un trabajo muy respetuoso con la música cubana”. Resumió la experiencia como “un proyecto bien lindo, una idea hermosa que han asumido con mucho compromiso, pues es una de las canciones más hermosas que se han hecho en la isla”. En la grabación, compartió Sosa, intervinieron de forma desinteresada Lino Lores y Pepe Ordás.

La joven cantora Annie Garcés comentó: “Una vez más comparto con Sosa, en un tema que, aun cuando mantiene la melodía, incorpora una tercera voz, la que yo hago, y que al decir de él es lo que realmente la hace contemporánea. Creo que es una mezcla maravillosa, además con Luis Franco, que se integra perfectamente y que tiene un trabajo muy original y elegante”.

El habanero Luis Franco, por su parte, explicó que desde que escuchó la canción por primera vez se enamoró de ella, por tanto, está muy contento de formar parte de este videoclip y constituye para él un regocijo enorme tributar a la cultura cubana.

Resulta inevitable la comparación de esta interpretación con la versión más atrevida y contemporánea de David Blanco, acompañado de Diana Fuentes y el Dúo Buena Fe, que puede encontrase en Youtube.

La pinera Garcés confesó: “esta es mi primera vez vestida de época, está siendo genial verse como hubiera sido en aquel entonces, resulta una producción muy meticulosa”.

La filmación, realizada en los Estudios Fílmicos Cubanacán, por muchas razones agradece la versión audiovisual de Ros. Fundamentalmente por las motivaciones de su producción y las significaciones que reconecta, pero además por la oposición ejemplarizante, frente a “tantos video hechos en Cuba, con normas indeseables”, cual me comentó el intelectual Luis Toledo Sande al compartirle el video por Facebook.

Son loables la fotografía y el vestuario. Con composiciones calculadas y la aplicación de la cámara lenta a algunas tomas, se consiguen escenas sugerentes y de gran simbolismo. Postales vivas con las que se logra una atmósfera equivalente a la que irradió aquella noche del 12 de enero de 1869, el Bayamo insumiso que tres meses antes había entonado por vez primera las notas de la segunda bayamesa, hoy Himno Nacional.

Cualidades como para que Ros guarde su versión audiovisual de “La Bayamesa” en la carpeta de “su selección personal, de los más íntimamente satisfactorios”.

Sin embargo, debo confesar que esperaba mucho más. Porque reconozco las potencialidades de este realizador, de su talento y sobrada experiencia. De quien tiene más de una década realizando “videoclips de autor” y cosechando premios; con más de cien producciones en su haber y que asume entre 15 y 20 producciones por año con temas, géneros e intérpretes disímiles, desde Eme Alfonso hasta Yomil y el Danny.

De quien considera como “lo principal” que el clip le permita “dejar testimonio de algo que va a significar para la gente mucho más que oír un tema musical con imágenes en una discoteca” y ha confesado que “en tres minutos o cuatro se pueden contar más cosas de la que uno se imagina”; le interesan los proyectos “donde pueda expresarse artísticamente” y le proporcionen “una realización espiritual genuina”.

De quien ha asumido retos técnicos y artísticos de los que ha salido la mayoría de las veces exitoso y, sobre todo, de quien ha evidenciado recursos creativos y dominio de la puesta en escena, de los códigos y sutilezas para narrar una historia, desencadenando sensaciones y emociones inolvidables, que lo conecta con los jóvenes de hoy y del futuro.

Tal vez faltó tiempo previo a su rodaje para que cuajaran mejor las ideas, o para la edición del video. ¿O la culpa fue de presupuesto?

El corto carece de gradientes. Se abusa de la misma atmósfera, apenas hay variaciones en las texturas y los tonos. Faltó el contraste de una luz natural, un “sol refulgente”, un plano más abierto o tomas de la parte que aún se conserva del Bayamo en el que fue compuesta la canción en 1851.

Sobra lirismo en “La Bayamesa” de Céspedes, Castillo y Fornaris. Es una canción romántica, hecha para reconquistar a una mujer, que exalta la ternura de una bayamesa y que devino símbolo amoroso y patriótico, expresión de las intensidades que bocetaron desde aquel entonces la identidad de la nación. Muchas historias se cuentan alrededor del tema y de sus autores que pudieron nutrir la propuesta, desde su primera interpretación con guitarra y violines en la ventana de Luz Vásquez, la novia de Francisco Castillo Moreno.

No obstante, como Annie y Sosa, “tengo la certeza de que se va a seguir hablando de La Bayamesa por mucho tiempo. Lo más hermoso es que las nuevas generaciones descubran esta canción que forma parte del patrimonio sonoro e histórico de la nación, que ahora escuchamos recreada de esta manera más contemporánea, pero que sigue siendo La Bayamesa de Céspedes, Castillo y Fornaris”.


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José Ángel Téllez Villalón

Periodista cultural


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