Mucha teoría y poca práctica

Recrearse sanamente es aún imposible para los habitantes de muchas comunidades rurales del país y no siempre por falta de recursos. En Bejucal existe un ejemplo…

Lisandra Díaz Padrón

29/03/2013

EXCLUSIVO

2 comentarios

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¿Divertirse cuesta mucho? No, cuando se tienen las condiciones. Existen numerosas maneras de recrearse, aun sin acudir al bolsillo, no obstante, en algunas comunidades del país constituye un reto. Para nadie es un secreto que las opciones recreativas en los centros urbanos son más variadas y numerosas, al contrario de las zonas rurales, aunque el quid de este asunto no radica en el legendario fenómeno de la disparidad entre el campo y la ciudad.


Una vez creado el INDER en 1961, comenzaron a desarrollarse todo tipo de esfuerzos por la continuidad e impulso de la educación física, el deporte y la recreación. En cuanto a esta última, el propósito ha estado centrado en lograr extenderla y hacerla masiva en todo el país, pero hoy en día esas estrategias fallan en numerosos consejos populares, limitando así el aprovechamiento sano del tiempo libre de sus habitantes.


En tal sentido, la intención de nuestro gobierno siempre ha sido aplaudible, y existen ejemplos inmediatos. La preocupación por promover la lectura, enriquecer la vida cultural de la población y potenciar el trabajo comunitario en pos de satisfacer las necesidades espirituales, es reflejada en los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución. También en el verano pasado, la tarea prioritaria fue fortalecer el trabajo recreativo en las localidades rurales.


Pero, si bien existen las estrategias, el trabajo todavía es insuficiente. Muchas veces los propósitos solo se quedan en palabras y papeles, tampoco sin exonerar el protagonismo de quienes representan la comunidad. Los ejemplos sobran, y el asentamiento de Cuatro Caminos, perteneciente al municipio de Bejucal de la provincia Mayabeque, es uno de ellos.


Cinco años atrás, la inquietud ante la realidad de los cuatrocaminenses me llevó a buscar respuestas. Por ello, dos horas esperé sentada en la acera que daba a la casa de la vicepresidenta del Poder Popular en Bejucal. Solo ella faltaba para completar una investigación acerca de la recreación en esta comunidad, al parecer, quedada en el olvido.


Finalmente logré mi objetivo, pese a la sorpresa que se llevó la entrevistada. Este no es el mejor método para obtener información, pero era mi último recurso. ¿Qué alternativas existen a corto plazo para mejorar las condiciones de las áreas recreativas de Cuatro Caminos? Ante esta pregunta la respuesta no fue muy esperanzadora. Solo el parque infantil gozó de las estrategias planificadas.


Además de la instalación para los más pequeños, el asentamiento posee un círculo social, una piscina y el área para un terreno de pelota. Ninguna de ellas reúne las condiciones necesarias para que la comunidad las disfrute. Antiguamente, el círculo social y la piscina gozaban de esplendor, y la vida en Cuatro Caminos se hacía menos monótona, en especial la de los jóvenes.


El tiempo transcurrió y, como nada es eterno, estos espacios dejaron de funcionar por deterioro, cayeron en el olvido, y de ahí no han salido jamás. Por otra parte, como en la comunidad no existía un terreno deportivo, se destinó un sitio para construirlo… La mayoría de los niños aún juega en las calles. 


Hace cinco años, indagando sobre esta problemática fui a la búsqueda de declaraciones, alguna que dijera algo nuevo, y no versara alrededor de escasez o falta de presupuesto, lo cual no es menos cierto. Para entonces, la solución del terreno deportivo estaba muy próxima, según el director municipal del INDER; la piscina tampoco brindaba servicios por dificultades hidráulicas de la región y el círculo social: problema muy complejo.


Antes el círculo social era un área destinada para todo tipo de actividades. Hace varios años sufrió la pérdida del techo por el paso de un ciclón. Desde entonces el pueblo vive con la esperanza de volver a recuperarlo. Dadas sus condiciones, en cualquier momento lo poco que queda de él pasará al recuerdo de quienes lo vieron en pie. 


Durante el verano de 2003, esta instalación brindó sus últimos servicios, cuando algunas personas tuvieron la iniciativa de hacer una discoteca. Se llamó Disco Estrella por ser al aire libre. El proyecto no llegó al fin de la temporada, limitando las opciones de los jóvenes que allí concurrían. No existió el apoyo necesario por parte de las altas organizaciones para que continuara.


Bajo el temor o incomodidad de jugar en las calles, algunos jóvenes practican deportes en el terreno, todavía sin terminar. Otros lo hacen en las ruinas del círculo social. Muchos de los esfuerzos, planteamientos y quejas son en vano, y lo peor es que los cuatrocaminenses han perdido las esperanzas. Ya es un hecho que la mayoría opta por aceptar.


Estas fueron las palabras de Heraldo Hernández, en aquella época presidente del consejo popular: “El INDER vino y nos aprobó un terreno que cedió la cooperativa Romárico Cordero. Dieron las recomendaciones pertinentes. Lo demás queda por nosotros: sacar las piedras, arar, sembrar el césped y, al final, ellos marcarán el local. Tenemos que volvernos magos para conseguir los implementos con el fin de culminar la tarea, porque la dirección de deporte no los tiene”.


Hoy, el terreno está en las mismas. Si los muchachos practican en medio de la tierra es gracias a los esfuerzos de la propia comunidad, algo que no está mal, también los habitantes deben contribuir. A ellos igualmente les corresponde crear iniciativas y buscar alternativas. Tampoco hay que esperar a que las cosas caigan del cielo.


Y no se trata de instalar una ciudad deportiva en el asentamiento ni de crear un súper centro cultural, sino de poner más empeño y crear con lo poco que tenemos. Para nadie es un secreto que disfrutar de una recreación sana es sinónimo de calidad de vida, de desarrollo psíquico y físico de las personas.


¿Y que hacen los jóvenes cuatrocaminenses para divertirse?: Trasladarse hacia los municipios colindantes para ir a una discoteca, muchas veces exponiéndose a los peligros de la noche. Otros, sencillamente, encuentran como alternativa sentarse en la esquina del bar a consumir bebidas alcohólicas, algunos desde muy temprana edad.


Las insuficientes estrategias de consumo cultural es otro factor que afecta la comunidad. El trabajo de los promotores culturales es muy pobre, teniendo en cuenta que a veces no encuentran apoyo en instancias superiores. De ello se deriva que las preferencias de los jóvenes estén más centradas en los espacios nocturnos y fiestas populares, por encima de otras opciones recreativas que potencien más el crecimiento cultural y el aprendizaje.


El papel de las instituciones tiene un fuerte peso en ese sentido. Aunque las prácticas de consumo cultural de un individuo están mediadas por diversos factores, el caso de los cuatrocaminenses ha estado determinado en gran parte por el escaso trabajo realizado en este sentido. Actualmente en la zona no funcionan ni los proyectos comunitarios.


Nuestro país es fiel defensor del fomento de la cultura, el deporte y la educación. La atención a zonas rurales no escapa de los programas sociales de la Revolución. Una prueba la encontramos en las obras realizadas en comunidades intrincadas, algunas en lo más recóndito de la serranía. Otra, la percibimos en los incontables proyectos comunitarios que les ha cambiado la vida a niños, adolescentes, ancianos. Esa realidad también existe.


Entonces, ¿qué sucedió con Cuatro Caminos, y con el sinnúmero de comunidades que comparten la misma situación? ¿Acaso no forman parte igualmente de nuestro archipiélago? Tal como yo, los cuatrocaminenses siguen a la espera de respuestas, más que palabras, acciones. Mientras, el tiempo pasa y ellos siguen viviendo su triste panorama con una esperanza de cambio que parece cada vez más lejana.

Sobre el autor

Lisandra Díaz Padrón

Periodista mayabequense con muchas ganas de hacer periodismo.

2 comentarios en "Mucha teoría y poca práctica"

1 Handy 6:43 pm | 29/03/2013

Hola Lisandra. Es una pena lo que sucede en Cuatro Caminos y es lo que se repite a diario en muchas localidades del país, muchos consejos populares que no tienen los recursos para hacerle frente a los retos. La solución no es que el gobierno a nivel nacional subsidie las obras, porque entonces no será sostenible, además de ilógico, ya que el papel de las instituciones nacionales debe ser de diseñar estrategias marco, sentar pautas y mantener además un complejo aparato de formación deportiva superior. Y esta situación se repite a nivel mundial.Creo que varios causales del problema: 1-La falta de exigencia de los habitantes de Cuatro Caminos al gobierno local. Si el gobierno local no siente que esto es una prioridad no lo incluirá en una estrategia de desarrollo. 2-La falta de una estrategia integral para la solución del problema, eso se repite con cualquier otro problema. 3-La falta de movilidad y recursos en los consejos populares, que vale la pena decir que estos se subordinan a los municipios y en los municipios es donde yo veo la solución. Bueno ya estamos hablando de soluciones. El diseño de una estrategia local participativa que involucre instituciones municipales, actores locales y el gobierno. En el caso de los actores me refiero a las organizaciones de masa, los cuentapropistas y las cooperativas. Esta estrategia no es para nada costosa ya que solo requiere la concertación de los presentes, luego una vez se hayan definido prioridades entonces se pueden implementar las medidas. Hay dos aspectos que me gustaria hablar que a veces no son tenidos en cuenta, y son las estrategias de desarrollo local y el papel de los subsidios provenientes del sector no estatal. El primero es conocido, sabemos que ahora los municipios manejas con facilidad más fondos ya que nuestro gobierno decidió que un determinado % de los impuestos se quedara a nivel local. La pregunta es; ¿por qué recurrir siempre a las instancias nacionales cuando a nivel local puede contribuirse a la solución? esto replica el modelo no sustentable que nuestro gobierno está desmantelando. Ahora son los municipios quienes tienen que innovar y ser creativos. Por otro lado el sector no estatal podría tener una repercusión importante en el desarrollo local y la recreación sana, aquí se mencionó el terreno donado por la cooperativa, pero se pueden implementar otras estrategias que están acorde con los principios socialistas, como los donativos de cooperativas y cuentapropistas. No se las características ni la situación específica de Cuatro Caminos, pero si considero que existen muchas potencialidades aún por explotar antes de recurrir a esperar respuestas desde el INDER nacional, amén de que el deporte en Cuba siempre ha sido prioridad y derecho del pueblo, pero estamos llamados a que el pueblo sea más participe de su desarrollo. Muchas veces es fácil exigir, lo difícil es decidir y actuar. Saludos

2 Lisandra 7:08 am | 12/04/2013

Muy bueno tu comentario, además por la información..creame que la situacion de Cuatro Caminos es penosa, y esto es sólo un aspecto, que además tiene más tela por donde cortar...Gracias por haberle dedicado un tiempo a este trabajo

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