Las máquinas de esta era tecnológica han multiplicado la fuerza, productividad y conocimiento del hombre, pero también han generado factores de riesgo para su salud y uno de los casos más típicos es el de la ubicua computadora. Entre esos problemas se cuentan las cervicalgias, la tendinitis y el denominado "síndrome del ratón", pues el uso continuado de este dispositivo por largos períodos de tiempo puede producir la contracción dolorosa de los músculos y tendones de la mano.
Uno de los primeros estudios fue publicado en 1993 en el "Journal of the American Medical Association", conducido por el hospital Herning, el Consejo de Investigación Médica y la Dirección Nacional de Ambiente Laboral, el cual concluyó que ciertos tipos de trabajo industrial vigoroso contribuyen al síndrome, pero no estaba claro el realizado con un teclado de computadora y un ratón, aunque "no excluían la posibilidad de que el uso intensivo y repetido podría ser un factor de riesgo"
Sin embargo, los investigadores informaron que hallaron una asociación entre el uso del "mouse" por más de 20 horas a la semana y un riesgo ligeramente más elevado, pero no detectaron una asociación estadísticamente significativa.
El "Síndrome del ratón"
Sólo unas décadas atrás, la dolencia clásica en las oficinas era el dolor de espalda y hombros en las secretarias por la máquina de escribir. La microcomputadora alivió este problema, su teclado es mucho más suave, requiere menos presión de los dedos y menor tensión en la postura. Posteriormente, el ratón fue un adelanto en los interfases amistosos entre el usuario y la PC, y con el auge de sistemas operativos como Windows, que hacen uso extensivo del dispositivo, se hizo rápidamente más popular.
Sin embargo, este avance trajo otro problema, pues la necesidad de realizar con frecuencia movimientos rápidos y repetitivos pueden provocar el síndrome del túnel carpiano o STC, que en las oficinas se conoce como "síndrome del ratón." Al manipularlo, la mano adopta una posición forzada, con la necesidad de movimientos y posturas artificiales que pueden provocar trastornos y lesiones al ser repetidos y continuos, pues la Madre Natura no previó trabajar durante horas con una PC.
Nuevas investigaciones
El síndrome, bien conocido por secretarias, redactores, periodistas e inclusive los jóvenes – y no tan jóvenes- aficionados a los juegos de computadora, ha sido investigado nuevamente y en un reciente informe de la revista anglosajona "Occupational and Environmental Medicine", se evaluaron en 180 personas el impacto de dos medidas sencillas: un soporte para los antebrazos y un ratón ergonómico.
Los encuestados, personas que utilizan la PC durante varias horas al día y se prestaron voluntariamente al experimento, fueron divididos en cuatro grupos: uno con soporte ante el teclado, otro con un ratón ergonómico especial, el tercero tenía ambos dispositivos y los demás trabajaban en las condiciones habituales. Todos recibieron asesoría sobre cómo mantener una postura recta, ajustar la pantalla para que el centro estuviera 15 grados por debajo del horizonte visual, y ajustar los reposabrazos de manera que el antebrazo estuviera en paralelo al suelo.
El estudio tuvo un seguimiento de un año y se constató la eficacia del soporte de antebrazo para reducir las molestias y el dolor. De igual forma resultó útil el uso de un ratón ergonómico especial, dotado con "trackball", en el cual la bola se encuentra colocada sobre el ratón y no debajo, de manera que el cursor se mueve haciéndola rodar en su alvéolo, sin necesidad de mover el ratón.
Los participantes también tenían menos dolor y problemas musculares y esqueléticos en la extremidad izquierda, un hallazgo inesperado porque el 98% de los experimentados empleaba el ratón con la mano derecha. Los autores creen que esto es difícil de explicar, aunque podría deberse a que al disponer del ‘trackball’, abusasen menos de la mano izquierda al usar el teclado.
Para evitar el síndrome, parece lo más recomendable que el diseño se adapte a la curva de la mano, no necesite excesiva presión para accionarse y se deslice con facilidad. La posición ideal es que ratón y teclado estén colocados a la misma altura, y que esta sea la adecuada para manejar ambos con la menor fatiga y molestia posibles. Otra conclusión es que las tradicionales "sillas de mecanógrafa" a menudo carecen de brazos y todas deberían tenerlos, ya que los antebrazos pueden reposar sobre estos y así reducir la fatiga muscular, permitiendo trabajar más cómodamente.
Se ha detectado que a mayor desarrollo corresponden cambios en los modelos de enfermedades profesionales, con nuevos problemas como los provocados por el uso excesivo de las PC. Se calcula que un operador de microcomputadora realiza entre 12.000 y 33.000 movimientos de cabeza y ojos, las pupilas reaccionan de 4 a 17 mil veces y se suelen ejecutar unas 30.000 pulsaciones de teclado.
Actualmente se trabaja e investiga en nuevos dispositivos de interfase que podrían en un futuro sustituir al ratón –inclusive uno que puede mover el cursor con la vista-, pero mientras tanto, hay que aprender a utilizarlo aplicándole los criterios de prevención que aconseja la ergonomía, ciencia que estudia la optimización de los interfases hombre-máquina.
El síndrome del túnel carpiano
El túnel carpiano es una especie de "tubería" angosta, formada por los huesos del carpo y cubierto por el ligamento anular, y por su interior pasa el nervio mediano. Este es responsable de las sensaciones en los dedos pulgar, índice, mediano y anular, así como los tendones flexores de la mano. Cuando los tejidos se inflaman, presionan el nervio mediano y provocan dolor o entumecimiento de la mano.
El síndrome puede producirse por hacer los mismos movimientos una y otra vez, es común entre personas con trabajos que requieren pinchar o agarrar con la muñeca doblada, y no sólo entre los operadores de computadoras, sino también carpinteros, trabajadores en manufactura textil, obreros que utilizan máquinas vibratorias, cajeros en supermercados, líneas de montaje, empacadores de carne, violinistas y mecánicos.
Simples aficiones como jardinería, bordado y remar a veces pueden ocasionarlo, y también puede estar asociado con una lesión en la muñeca, o con enfermedades como diabetes, artritis reumatoide o enfermedad tiroidea. Los síntomas van desde entumecimiento u hormigueo en la mano y dedos, especialmente en pulgar, índice y mediano, dolor en la muñeca, palma de la mano o antebrazo, y también puede incluir dificultad para agarrar objetos.
Los exámenes comunes para diagnosticarlo son el Test de Tintel, con percusión del nervio mediano al nivel de la muñeca que reproduce un dolor y calambre en el segundo y tercer dedos, y el Test de Phalen, en el cual la flexión forzada de la muñeca durante un minuto aumenta la sensación de hormigueo en los dedos. Pueden ser necesarias una radiografía de la muñeca y una electromiografía o registro gráfico de las corrientes eléctricas producidas por la contracción muscular.
El STC no suele ser grave y con tratamiento el dolor usualmente desaparece y no deja daño permanente. El médico debe determinar la terapia a seguir, pero usualmente una férula puede ayudar a aliviar el dolor, así como hielo en la muñeca, masajear el área y hacer ejercicios de estiramiento, y los analgésicos que sean indicados. Algunos consejos útiles pueden ser: descansar el brazo sobre almohadas al acostarse y evitar doblar las muñecas hacia abajo durante largo tiempo
Si el dolor persiste a pesar de los tratamientos, en algunos casos se requiere cirugía, la cual consiste en cortar el ligamento que oprime el nervio mediano. Usualmente se recupera el uso normal de muñeca y mano en pocas semanas o meses, siempre que se realicen los ejercicios recomendados después de la cirugía, pues sin ellos la muñeca puede ponerse tiesa y perderse parte del uso de la mano.
Para prevenir el STC.- Si hace una tarea repetitiva con las manos, trate de no doblar, extenderlas o torcerlas durante períodos largos. No coloque los brazos demasiado cerca o demasiado alejados de su cuerpo. No descanse las muñecas sobre superficies duras durante mucho tiempo. Alterne el uso de ambas manos al hacer labores. Asegúrese de que las herramientas no sean demasiado grandes para sus manos. Tome descansos regulares cuando realiza movimientos repetitivos para permitir que manos y muñecas tengan tiempo para descansar. No se siente o se pare en la misma posición todo el día, si usted usa mucho un teclado, ajuste la altura de su asiento de modo que sus antebrazos estén al mismo nivel del teclado y ratón para no tener que flexionar las muñecas al escribir.
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Fuente: Exclusivo, 26/01/07