El deporte cubano no está ajeno al cruel e injusto bloqueo con el cual quiere el voraz imperialismo poner de rodillas a un pueblo que al jurar ¡Patria o Muerte! junto a Fidel, lo hacía convencido de que nada, ni nadie, lo haría claudicar.
Condenado en 14 ocasiones por la Asamblea General de las Naciones Unidas, el inhumano bloqueo impuesto a Cuba por el Imperio durante algo más de cuatro décadas se torna más cruel en cada nueva Administración yanqui que llega a la Casa Blanca queriendo desconocer, en su estúpida prepotencia, que el cubano es un pueblo al que jamás podrán chantajear y mucho menos poner de rodillas.
El rápido auge del deporte en la Isla, los innumerables triunfos a nivel internacional, hicieron necesaria la creación de la Escuela de Educación Física devenida después Instituto Superior de Cultura Física Comandante Manuel "Pity" Fajardo así como el Instituto de Medicina del Deporte y la Industria Deportiva, soportes indispensables para mantener bien alto el prestigio ganado por los atletas cubanos en Campeonatos del Mundo y Olimpíadas.
El brutal bloqueo yanqui no sólo priva a Cuba de adquirir lo más urgente para mantener viva la práctica sistemática del deporte, sea en la base o en el nivel más alto, sino que también presiona, al igual que acostumbra hacer en diversos sectores del país, para que esas y otras necesidades de la práctica deportiva no hallen suministradores en empresas sometidas a las manipulaciones y restricciones impuestas por las regulaciones del bloqueo.
Estas repudiables medidas nos obligan a comprar lo indispensable a través de terceros países, en negociaciones que encarecen extraordinariamente lo comprado por su traslado desde lejanos lugares. Por demás, la carencia de materias primas bloqueadas impide a nuestra Industria Deportiva la fabricación de implementos básicos, así como de otros medios auxiliares, necesarios para la práctica de diversas disciplinas, en todas las categorías.
El béisbol, pasatiempo nacional, ha tenido que desistir de jugar la segunda categoría, peldaño de gran importancia para madurar a talentos surgidos de los campeonatos juveniles, muchos de los cuales se pierden por no tener torneo donde jugar si no hacen el grado para ir directamente a la Serie Nacional. La segunda categoría era el circuito idóneo para desarrollar facultades y pulir defectos para lo cual se requiere de implementos que hoy nos están vedados por su elevado costo.
Incluso en la primera categoría son varios los desafíos suspendidos por falta de bates y en ocasiones de las propias pelotas, dándose el caso de juegos pospuestos por no reunir los terrenos las condiciones apropiadas para ello.
Boxeo, el deporte más medallista a niveles olímpico y mundial, ve afectado su trabajo en los gimnasios de base (donde nacen los campeones) por la falta de guantes y aparatos indispensables para una adecuada preparación, problemas que tampoco pueden resolverse al no contar la Industria Deportiva con materia prima que el bloqueo no deja entrar al país.
Muchos otros ejemplos pudieran citarse, pero, dijo alguien que "para muestra, con un botón basta" y esto que golpea al béisbol y al boxeo, golpea por igual a los demás deportes comprendidos en el calendario nacional e internacional, llámese atletismo, judo, lucha o ciclismo, por no citar a todos.
Nos hemos referido a la grave afectación en implementos, equipos e instalaciones sin los cuales se pretende frenar el pujante desarrollo del deporte cubano, pero ¿qué decir de las dificultades afrontadas a la hora de comprar medicamentos indispensables para asegurar la obligada atención a los atletas y ni siquiera aún la obtención de simples componentes que permitan elaborarlos a nuestro Instituto de Medicina del Deporte?
Otra agresión del genocida bloqueo lo constituye el interés por obstaculizar los fecundos intercambios docentes entre prestigiosos científicos, profesores y Licenciados de varios países, sostenidos en aras de elevar los niveles técnicos y metodológicos, de extrema importancia a la hora de impartir y generalizar conocimientos
Mas, a pesar de tantos impedimentos, no importa cuánto arrecie el bloqueo, nuestro deporte seguirá adelante con el aporte de innovadores, la creatividad de nuestros técnicos, la solidaridad internacional, y la firmeza de un pueblo de campeones.
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Fuente: EXCLUSIVO,
29/07/10