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El turismo en Cuba llegó a constituir el principal sector promotor de ingresos en Cuba durante los 90.
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Existen elementos como la cantidad de turistas llegados o el número de habitaciones en hoteles, que permiten situar a Cuba en una plaza privilegiada en el Caribe, espacio donde cada año 24 naciones aspiran a convertirse en destinos turísticos del mundo. Sin embargo, investigaciones realizadas en los últimos tiempos muestran señales de un deterioro de la actividad turística en la Mayor de Las Antillas.
En el 2009 la Isla recibió a cerca de dos millones ochocientos mil turistas. Junto a República Dominicana y Quintana Roo, superó en número de habitaciones al resto del Caribe, y unidos casi igualan a esta región en cuanto a los arribos de visitantes totales.
A este loable desempeño se suma el resultado de una encuesta realizada el pasado año a unas 250 empresas extranjeras. De acuerdo con lo computado, Cuba aparece en el lugar 12 como destino preferente para los viajes de incentivos, gracias a la alta especialización, los precios, atractivo y oportunidades, entre otros medidores, según explicó el doctor argentino Miguel Harrara, diplomado de posgrado en Organización de Eventos Internacionales en la Universidad Complutense de Madrid y consultor de empresas, en una conferencia impartida en La Habana.
Aún así, para la especialista Gladis Alfonso, del Instituto Nacional de Investigaciones Económicas, en el período 2000-2007, Cuba, junto a las Antillas Francesas y los países miembros de la Organización de Estados del Caribe Oriental, perdió eficiencia, mientras que Quintana Roo, América Central y República Dominicana ganaron competencia y cuota de mercado.
De la misma manera, en la segunda mitad de la década, la Isla, al lado de República Dominicana y Cancún pierde dinamismo, aunque el resto del Caribe crece poco, de acuerdo con el estudio "Décadas, Cuba-Caribe", del doctor Miguel Alejandro Figueres, Premio Nacional de Economía y profesor de la Universidad de La Habana.
En este comportamiento inciden "la fuerte competencia con otras regiones del planeta y el desarrollo de destinos emergentes, la reordenación de compañías aéreas y el auge de aerolíneas de bajo costo con vuelos directos a zonas donde no existía conexión, el fortalecimiento del turismo nacional de los países tradicionalmente emisores, y el impulso de la modalidad de cruceros", expresa Gladis Alfonso.
De acuerdo con la especialista, la situación de pérdida de competitividad se puede modificar, si se reducen las importaciones destinadas al turismo por medio de la creación de nuevos productos y servicios domésticos, el incremento del contenido local para el consumo del visitante, y a través de la innovación, la recalificación de destinos maduros y la calidad, así como la desestacionalización, el reequilibrio y la cultura corporativa.
Competidores como Cancún y la Riviera Maya poseen productos frescos, 15 campos de golf y decenas de marinas, 100 spas en hoteles y villas, 23 parques temáticos y acuáticos, además de 24 grandes centros comerciales.
Dada su importancia, la problemática del destino Cuba para los viajeros ha sido igualmente abordada en los últimos años por estudios de comunicación, en un intento por distanciarse de la imagen tradicional de sol y playa, mulatas, ron o carros antiguos.
Para el máster Manuel Rivero, profesor principal de la Escuela de Altos Estudios de Hotelería y Turismo, "es necesario reflejar aspectos de la identidad cultural por medio de personajes populares, legendarios, míticos y místicos, los cuales deben ser empleados en los nombres de establecimientos hoteleros, centros recreativos, restaurantes, programas y rutas turísticas, conforme al imaginario popular".
"La mitología cubana -afirma- aspecto básico de la identidad nacional, suministra importantes componentes de apoyo para la conformación de la identificación del turismo cubano".
En la posible vigorización de los viajes hacia Cuba, se le da igualmente una gran relevancia al turismo de reuniones, segmento con sostenible crecimiento a nivel mundial, debido a que motiva a viajar a millones de personas en busca principalmente del conocimiento. De esta manera, se eleva el gasto y la estancia promedio de los visitantes.
"Hoy en día reunirse se ha convertido en una necesidad para amplios sectores de la población, y genera un incremento del turismo de congresos, el nacimiento de nuevas modalidades y especialidades dentro de la profesión", explica Conrado Martínez Corona, presidente del Buró de Convenciones de Cuba.
Para la Isla, el turismo de eventos brinda enormes ventajas, debido a que ofrece entre tres y seis veces el resultado económico de un turista convencional, propicia el intercambio académico con nacionales, y contribuye a eliminar la estacionalidad en el turismo, entre otros efectos positivos.
El país caribeño realiza alrededor de unos 300 eventos internacionales al año. Gracias a ello, en el 2009 ocupó un noveno lugar en América Latina en cuanto a organizador de congresos, reuniones y ferias, y La Habana el onceno puesto como ciudad preferida para estas actividades.
No obstante, Martínez Corona reconoce la necesidad de incrementar las captaciones de eventos, la importancia de una comercialización más efectiva, y lo oportuno de continuar potenciando a La Habana como ciudad de encuentros, así como consolidar la presencia cubana en las principales ferias internacionales sobre viajes de incentivo.
El turismo llegó a constituir el principal sector promotor de ingresos en Cuba durante los 90. Para su dinamización los especialistas coinciden en tener en cuenta los cambiantes patrones de comercialización del sector. Según el doctor Miguel Alejandro, los viajantes del futuro tendrán muchas más opciones que los actuales, Internet será reina de la promoción, el 30% de los turistas superarán los 60 años y no serán seguidores de los destinos de sol y playa, querrán nuevas emociones y aprender de otras culturas e historias, entre otras exigencias.
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Fuente: EXCLUSIVO,
24/07/10